Books Online Bookmark and Share
Email a friend Email Book to a friend
Print page Print this page
Download PDF
media Audio

Las Bases de la Fe (Spanish Basics)

Page 30 of 37
«Back 1 ... 10 ... 20 ... (30) 31 32 33 34 35 36 37 Next»
37 Pages

Lección 4-5:

La Fuente de Poder—El Espíritu_________

Zacarías 4:6
2 Corintios 12:7-10
2 Corintios 4:7-10

En el año 538 a. de C., el pueblo de Israel comenzó a regresar a la tierra prometida después de 70 años de cautividad en Babilonia. Al abocarse a la construcción del templo, el restablecimiento de la adoración en Jerusalén y al cumplimiento del plan de Dios para esa nación, el Señor le recordó a su líder Zorobabel que hay una sola fuente de poder para la vida espiritual.

No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. (Zac. 4:6)

El aumento en nuestra capacidad de valernos de ese poder siempre va precedido por una percepción más profunda de nuestra propia insuficiencia. Es parte del plan de Dios mostrar- nos lo débiles que somos sin El, porque mientras no nos sintamos abrumados por nuestra debilidad no tomaremos de la gracia. Y hasta que no aprendamos a tomar de la gracia cada vez que respiramos, no representamos ninguna amenaza para el enemigo.

Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. (2 Cor. 12:7-10)

Toda la epístola de 2 Corintios es una defensa del ministerio. Fue escrita por Pablo no sólo para defenderse él, sino también para defender a cada pastor-maestro que alguna vez enseñaría la Palabra de Dios. Pablo era objeto de un ataque tremendo de parte de los cristianos en Corinto, carnales, criticones, dados a juzgar a los demás que estaban dejando que las cosas que no les resultaba atractivas acerca del apóstol los distrajera del mensaje que llevaba. El tema a lo largo de la epístola es que es siempre el mensaje, y nunca el hombre que lleva el mensaje, lo que es primordial; que Dios ha creado una manera de usar a personas imperfectas como portadoras de un mensaje perfecto.

Tan importante es este mensaje que Pablo lo afirma dos veces en el versículo 7 con la frase "Y para que...no me exaltase desmedidamente" y "para que no me enaltezca sobremanera". Dios sabía que al derramar el poder de Su Palabra a través de Pablo corría el gran peligro de que Pablo se sintiera tentado a darse importancia. Después de todo, Pablo tenía una tendencia a creerse muy justo, cosa que usó al máximo cuando él era un fariseo incrédulo.

Entonces Dios permitió que lo que aparentemente era un demonio de alto grado, fuera asignado al apóstol para afligirlo con dolor físico y para dañarlo. Lo llama "un aguijón en la carne", pero lo identifica como un aggelos, una palabra general- mente traducida como "ángel" de Satanás. La palabra griega traducida "abofetee" significa "golpearlo hasta hacerlo pedazos".

Bajo esta intensa presión, Pablo le pidió tres veces al Señor que lo quitara, y por último el Señor le explica a Pablo por qué no lo hacía: "Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad". La gracia es suficiente. Gracia, sin habilidad humana, ni talentos humanos, ni intelecto humano. La gracia de Dios más nuestras debilidades dan como resultado poder en el ministerio.

La reacción de Pablo a esta novedad fue comenzar a regocijarse porque tenía tantas debilidades. En cuanto comprendió el hecho de que la gracia se manifiesta en la debilidad, se dio cuenta que siempre tenía algo que festejar. Quería que los corintios comprendieran que concordaba con la evaluación de ellos de que él no era perfecto y que justamente este hecho lo hacía apto para ser digno de la gracia y un mensajero adecuado del mensaje de Dios.

 

Cinco Técnicas

Así como Dios da gracia solamente al que no la merece, da fuerza sólo ai débil. Hasta que entendamos nuestras propias debilidades, no podremos apropiamos del poder de Dios que reside en nosotros por el Espíritu Santo que mora dentro de nosotros. Apropiamos es un proceso que debiera continuar el resto de nuestra vida, pero no sucederá por casualidad. Necesitamos una manera de hacer que suceda; necesitamos técnicas. Las cinco técnicas siguientes son progresivas; tienen que ser aprendidas en orden.

1. Confesión. Dios quiere que nos acerquemos confiadamente al trono de gracia cuando pecamos, completamente seguros de que todos nuestros pecados fueron pagados en la cruz (HEB 4:14-16). No le honramos cuando llegamos a Su ya ha prometido darnos. Cuando confesamos somos lindados inmediatamente y podemos amos seguros que la comunión ha sido restaurada, que estamos llenos del Espíritu Santo y que contamos con el poder para hacer Su obra (Sal. 32, 38, 51; 1 Cor. 11:28-31; 1 Jn. 1:7-10). La confesión es el primer hábito que necesitamos aprender en la vida cristiana porque sin confesión no podemos estar llenos del Espíritu, y separados de la plenitud del Espíritu no tenemos el poder para vivir la vida cristiana.

2.  Espiritualidad. Una vez que hemos aprendido la técnica de confesar y de ser llenos del Espíritu (Ef. 5:18), tenemos que dominar la técnica de permanecer llenos, de andar por el Espíritu (Gál. 5:16). Efesios 1:23, 3:16-20 y 4:1-16 explican cómo hacerlo. Básicamente requiere obediencia a dos mandatos: no entristecer al Espíritu (Ef. 4:30), que es lo que hacemos al pecar, y no apagar el Espíritu (1 Tes. 5:19) que es lo que hacemos al ser indiferentes a la Palabra. La dependencia en la plenitud del Espíritu Santo lleva al estudio, oración y aplicación disciplinados.

3.  Fe-Reposo. Una vez que confesamos nuestros pecados y hemos entrado al sistema de abastecimiento de la plenitud del Espíritu, empezamos a apropiarnos de la Palabra de Dios. Aprendemos a confiar en Sus promesas, los principios y las doctrinas de la Palabra, y esa confianza produce descanso, paz y tranquilidad interior (Mat. 11:29). Sin la gracia (que viene del Espíritu Santo) y la verdad (que viene de la Palabra) equilibradas en nuestra alma, no hay poder en la vida. Cuando aprendemos a aplicar la Palabra a nuestra vida diariamente, echamos a andar el tipo de poder que tenía Daniel en el foso de los leones, el poder que da descanso interior en medio de alboroto exterior (Fil. 4:6, 7; Heb. 4).

4. Vivir en la Palabra. "Vivir en la Palabra" significa que hemos llegado a comprender que todo en la vida, a excepción de la Palabra de Dios, es un mero detalle (MAT 4:4). Cuando comprendemos que podemos vivir sin dinero, sin riqueza, sin amigos, pero que no podemos vivir sin la Palabra, hacemos de la Palabra nuestra primera prioridad (Sal. 119:103, 105; 138:2). Tomamos una decisión de saturar nuestra alma con la Palabra. Esto incluye el estudio personal más allá de lo que estudiamos en la iglesia. El estudio y la aplicación de la Palabra producen crecimiento espiritual (2. Tim. 2:15, 3:16,17; 2 Ped. 3:18); el crecimiento espiritual produce el conformamos a Cristo (ROM 12:2; 1 Cor. 2:16). La única manera de estar conformados a la Palabra Viviente es alimentarnos de la Palabra escrita.

5. Ocupados con Cristo. Cuando llegamos al punto de estar ocupados con la persona de Jesucristo, cumplimos el mandato de "amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas" (MAR 12:30). Si estamos ocupados con las cosas, con los demás o con nosotros mismos, es que aún no hemos aprendido esta técnica. En Hebreos 3:1, se nos insta a "considerar al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión". "Considerar", katanoéo, significa: "dedicar la mente, concentrarse". Hebreos 12:1-3 nos dice que fijemos nuestros ojos en Jesús y que nos sigamos concentrando en El. Se nos manda estudiar e imitar Su vida (1 Cor. 11:1, 1 Ped. 2:21). La única manera de evitar el cansancio y el desaliento, la única manera de terminar la carrera puesta delante nuestro es adquiriendo un conocimiento personal e íntimo de la persona de Jesucristo (Fil. 3:10).

Poder festejar nuestras debilidades es una clave para lograr el contentamiento en la vida cristiana. Pablo escribió en Filipenses 4 que había aprendido el secreto de contentarse. ¿Cómo lo hacemos? Tenemos que aprender a aceptarnos a nosotros mismos como somos, con nuestras debilidades, fisuras, fallas y todo. Dios nos acepta. Dios nos acepta tal como somos. Nunca se nos acaban las razones para dar gracias y festejar su gracia cuando aprendemos a ser agradecidos por nuestras debilidades y nuestras adversidades y por todo lo que no tenemos poder para controlar.

Cuando Pablo habla del poder de Cristo morando en él, usa la palabra que significa "morar en un tabernáculo". Al hacerlo, hace pensar en la tienda rústica que los hijos de Israel cargaron en su éxodo en el desierto y en la cual moraba la Gloria Shekinah. Así como el tabernáculo era la morada de la Gloria Shekinah en aquel entonces, nosotros, tiendas rústicas, mal hechas y débiles que somos, morada somos del poder de Dios en la actualidad.

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros. (2 Cor. 4:7)

El tesoro del cual habla Pablo aquí es "la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios" (2 Cor. 4:4). Jesucristo es el reflejo de la gloria divina. El, el único miembro de la Trinidad revelado visiblemente, era la Gloria Shekinah que iluminaba el tabernáculo. Era la gloria de la presencia de Dios en medio de la nación de Israel.

Pablo dice que llevamos esta luz en "vasos de barro", cuerpos físicos tan frágiles como vasijas de arcilla. ¿Y por qué la gloria de Dios descansa sobre nosotros? Para que la fuente de poder en nuestra vida sea evidente al mundo.

Estoy convencido que lo que Pablo recordaba en ese momento era la historia de Gedeón relatada en el libro de Jueces. Gedeón es una gran ilustración de la gracia perfeccionada en la debilidad. Era un cobarde que vivía en tiempos de guerra. Dios necesitaba alguien a quien convertir en un héroe, y Gedeón fue Su elegido.

La historia de Gedeón comienza en Jueces 6 con una descripción de cómo se "empobrecía Israel en gran manera" por las bandas de madianitas que los hostigaban sin darles respiro, destruyendo las cosechas y el ganado y devastando la tierra como langostas.

En Jueces 6:11 el joven Gedeón, tan aterrorizado está por el enemigo que se halla escondido en un pozo sacudiendo el trigo, alza su rostro y ve a Jesucristo en Su estado anterior a Su encarnación. Y el Señor hizo con Gedeón como hace con cada uno de nosotros: lo mira, no como aparece en ese momento, sino viendo lo que hará con él. Jesucristo nos ve desde la perspectiva de lo que seremos dentro de Su plan.

Y el Señor baja su mirada y la posa sobre Gedeón, diciendo: "Jehová está contigo, varón esforzado y valiente". Y Gedeón de seguro en ese instante se había preguntado: "¿A quién le habla? No puede ser a mí. Yo estoy muerto de miedo." Pero aun así Gedeón fue escogido.

En Jueces 7:2, después que Gedeón había juntado un ejército de 32.000 israelitas para atacar un ejército de 135.000 madianitas, Dios le dice algo asombroso: "El pueblo que está contigo es mucho para que Yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra Mí, diciendo: Mi mano me ha salvado."

 

Fe

1.   La fe es lo opuesto a la razón y la lógica humana (ROM 4:18, Mat. 11:25).

2.   La fe no depende de la vista (ROM 4:18; 2 Cor. 4:18).

3.   La fe es sencillamente confiar en la Palabra de Dios (ROM 4:18; Gál. 3:16; ROM 10:17; HEB 4:2).

4.   La fe encara lo imposible y no exige pruebas (ROM 4:19; Heb. 11:11).

5.   La fe es posible sólo cuando nos consideramos muertos (ROM 4:19; ROM 6:7, 8, 11).

6.   La fe no duda (ROM 4:20; Stg. 1:6-8).

7.   La fe es convicción, no profesión (ROM 4:21; 1 Cor. 4:19, 20).

Gedeón recibe la orden de dar de baja a todos los que tienen miedo. Inmediatamente pierde 22.000 hombres. Gedeón tenía tanto miedo como los 22.000 que se volvieron a sus casas. La única diferencia entre el temor de él y el de ellos es que el de ellos los llevó a darse por vencidos pero el temor de él, no. Esta es la diferencia entre héroes y cobardes. Todos tienen miedo, pero los héroes no se dan por vencidos.

Pero el Señor dice que todavía son demasiadas tropas, así que manda a Gedeón que haga una prueba de qué tan alertos son y elimina a todos menos a 300. Ahora tiene un equipo con el cual trabajar.

Cuando los hombres de Gedeón oyeron el plan de batalla de su líder, han de haberse arrepentido de no haberse ido con los demás. Para enfrentarse a los madianitas y amalecitas "que estaban tendidos en el valle como langostas... sus camellos... innumerables, como la arena que está a la ribera del mar en multitud", Gedeón divide a sus hombres en tres escuadrones y da a cada uno una trompeta, una vasija vacía y una antorcha. Estas eran las armas que 300 hombres usarían contra 135.000.

Jueces 7:21, 22 nos dice lo que sucedió cuando los tres escuadrones llegaron al borde del campamento enemigo en la oscuridad y a una orden de Gedeón tocaron las trompetas y rompieron los cántaros que tenían en sus manos: "Y se estuvieron firmes cada uno en su puesto en derredor del campamento; entonces todo el ejército echó a correr dando gritos y huyendo. Y los trescientos tocaban las trompetas; y Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campamento. Y el ejército huyó...."

Cuando el apóstol Pablo habla de tesoros en vasos de barro, se está refiriendo a antorchas y cántaros de barro. Nosotros somos los cántaros de barro, las vasijas comunes, de uso diario. La gloria de Jesucristo es la antorcha, la luz del mundo. Colocamos la luz dentro de vasos de barro y luego tocamos la trompeta que es el mensaje del evangelio. ¿Y qué sucede? Cuando la vasija se rompe, la luz brilla a través de ella. Y eso es exactamente lo que Dios está tratando de hacer en nuestra vida todos los días: romper la vasija para que Su luz brille a través de nosotros.

Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. (2 Cor. 4:8-10)

¿Por qué sufre el cristiano? Es la única manera en que la gloria de Dios puede ser vista a través de nosotros.   Si vamos a tocar la trompeta, Dios romperá la vasija. Si no estamos preparados para ser quebrantados, mejor será que nos deshagamos de nuestra trompeta y nos volvamos a casa porque no estamos listos para la batalla.

La batalla que enfrentamos no puede ser librada y ganada por nuestro propio poder o nuestra propia fuerza. Tiene que ser librada en debilidad. Es de esta manera que Dios exhibe Su poder, a través de la debilidad de misioneros, de pastores, de creyentes en sus tareas diarias que siguen tocando la trompeta. Cada vez que tocamos la trompeta, la vasija se rompe y Dios espanta al enemigo.

 

Cosas Pequeñas

Samgar tenía una aguijada de bueyes

 David tenía una honda
 Dorcas tenía una aguja

Rahab tenía un poco de soga

 María tenía un poco de aceite
 Moisés tenía una vara
 ¿Qué cosa pequeña tienes tú que dedicara Dios?

¿Qué puede usar Dios para llevar a cabo Su propósito? Cualquier cosa que le demos, pero se goza especialmente en las cosas pequeñas.

La vara de un pastor                            (Ex. 4:2)
La quijada de un asno                         (Juc. 15:15)
Cinco piedras lisas                              (1Sam. 17:40)
Un puñado de harina                           (1 Rey. 17:12)
Una pequeña vasija de aceite              (2 Rey. 4:2)
Una pequeña nube                              (1 Rey. 18:44)
Un hombre pequeño                            (Zac. 4:10)
Una semilla de mostaza                      (MAT 13:32)
Cinco panes y dos pececillos               (Jn. 6:9)

 

Page 30 of 37
«Back 1 ... 10 ... 20 ... (30) 31 32 33 34 35 36 37 Next»
37 Pages
©® Basic Training Bible Ministries | Gene Cunningham P.O. Box 21773 Hot Springs, AR 71903 USA - All rights reserved.